La Benéfica, más allá de la razón.

Tomado de Internet
Tomado de Internet

Por estos días dos miembros del grupo de amigos de pronosticoreservado014 han tenido que lidiar con lo que se vive a diario en algunos hospitales de la capital de todos los cubanos. Por esta vez nos detendremos en uno de ellos, el Hospital Miguel Enríquez, popularmente conocido como La Benéfica, ubicado en la barriada de Luyanó, municipio 10 de Octubre.
Este hospital según nos cuentan, ha sido reparado en varias ocasiones, después que fuera reinaugurado por Fidel Castro hace más de 20 años. Cientos de Millones de pesos ha invertido el país en este hospital, que a pesar de su deterioro constante, cuenta con un personal médico muy bueno. Especialistas de primer grado, que trabajan en condiciones lejanas a las mínimas que se merecen tener. Algunos de ellos algo satisfechos por la subida del salario, pero renegados a continuar trabajando en una realidad que no cambia dentro de las instalaciones de La Benéfica.

El que llega de visita al Hospital, se tropieza con una serie de obstáculos durante su desplazamiento, que contarlos pudieran dar risas, pero en realidad dan dolor y mucha pena a los cubanos que tenemos verguenza.
Estamos en presencia de un Hospital que durante más de una semana tuvo inundada su entrada principal, al punto que algunas personas que por primera vez visitaban la instalación llegaron a expresar “lo bonita que se veía la entrada”. Esto ocurrió a medidos del mes en curso, cuando el pasillo se convirtió en una ¨próspera fuente de agua¨.

La Benéfica no tiene horario de visitas como regularmente sucede en Cuba. El visitante puede entrar a sus instalaciones cuando quiera. Las puertas están siempre abiertas para que el que lo desee, visite sus familiares. También lo están para que personas inescrupulosas puedan robar lo que se encuentren a su paso. Este es un Hospital en constante construcción, pero no se concluye nunca. Caminas y andas por los pasillos y nadie te pregunta a donde vas. Es por ello que desaparecen como por arte de magia los materiales de construcción y todo lo que está al alcance de la mano del que trabaja, se atiende o visita el hospital.

Dos dilemas para subir a las salas del Hospital. Si la impaciencia en la espera del elevador lo vence y decide hacerlo por las escaleras, no debe tocar las paredes, la poca o nula limpieza de las mismas, puede llevarte a pensar que no estás en un Hospital sino en un edificio abandonado. Si logras capturar el elevador, que en ocasiones es uno solo, tienes que estar a la “viva”. En el pueden coincidir al mismo tiempo los visitantes, la comida de los pacientes, la basura y como si fuera poco una persona grave o fallecida.

En el quinto piso, te puedes encontrar tres tipos de sala. Una donde el nivel de deterioro es tal, que pareciera que nos mudamos de país, otra con dos o tres años de reparación que va siguiendo los pasos a la primera. Y una recién reparada y en muy buen estado, que te ayuda a vivir y a tomar un aire, incluso a soñar. Pero, ¿qué tiempo durará esta última? La respuesta casi que la pronósticamos, muy poco.

Contenedores de basura plásticos de color gris, se pueden ver en los pisos del edificio a la vista de todo el que pasa o hace estancia en los corredores fuera de las salas. Se fuma donde quiera hacerlo el visitante. Las meriendas y comidas de los pacientes recorren todo este ambiente antihigiénico del lugar, en muchas ocasiones con mucho ruido y destapadas.

Cuando tienes la posibilidad de viajar por Internet y pones en el buscador de Google.com La Benéfica, podrás leer todo tipo de género periodístico con buenas o malas intenciones sobre el mal estado,  la indisciplina y poca exigencia que existe en esta institución médica de La Habana.

Víspera del pasado 26 de Julio, el Hospital lo visitó un alto funcionario de Ministerio de Salud Pública del país y pasó lo de siempre; limpiaron como jamás, funcionaron tres en lugar de un elevador, pintaron y arreglaron todo por donde sabían que iba a pasar la visita. Entregaron los ventiladores para los pacientes y los televisores a los cuartos, que estaban guardados para no se sabe cuando. Ofertaron ese día buena comida para los empleados y helado para los pacientes.

Mis amigos y yo hemos llegado a un acuerdo bajo juramento: ¨Si me enfermo no me lleven jamás a La Benéfica¨.

Anuncios

3 thoughts on “La Benéfica, más allá de la razón.

  1. La Benéfica no es la excepción de todo lo antes expuesto, recuerdo cuando en el año 1989 fui ingresado en el Hospital Provincial de Moron en Ciego de Avila, en menos de una semana noté en la parte traseras de mis rodillas, lo que parecia ser dos enormes verrugas. Cuando hale sentí que se desprendian de mi piel dos enormes garrapatas. No mencionare la falta de higiene de este u otro hospital, la falta de sabanas, toallas, fundas etc, ni mencionare la mala calidad de los alimentos, pues en realidad eso es algo bien conocido por todo el pueblo Cubano. Recuerdo cuando mi hijo que padecia escoliosis e hidroceles lo lleve al Hospital Infantil Juan Manuel Márquez en Marianao, y despues de 11 viajes al recinto tuve que renunciar al servicio facultativo para mi hijo Rene Yasmani Montes de Oca, siempre hubo una justificacion para no atenderlo, no hay agua, no hay corriente, no hay esterilizantes, hay una bacteria en el salón, el medico no vino,el cirujano esta ocupado en una emergencia, el mmédico fue a cumplir una mision internacionalista, los equipos estan rotos, el único equipo existente se llevo para Venezuela, entre otras de las respuestas. Mi mamá Maria Martija quién padece de Narcolepsia un medico amigo del Almejeiras le dijo que ella tenia una enfermedad neurologica, pero que solo en el CIMED o en el Cira Garcia tienen la tecnología necesaria para determinar la causa de su enfermedad, pero que el está maniatado y no puede hacer nada por ella. Le recetaron Imipramina y Metilfenidato, medicamento al cual jamas tuvo acceso, porque estaba estrictamente controlado para casos especiales. Yo tuve una gran infeccion urinaria, Necesitaba segun el Doctor Ciprofloxacina, nunca la encontre en las farmacias, me inyecte Kanamicina, Gentamicina y otros antibióticos, para mi sorpresa, cuando fui a visitar a un paciente en el Juan Manuel Márquez en Marianao, la acompañante del niño enfermo me dice que habian toneladas de antibióticos vencidos que iban a incinerar. Me dirigi a las cientos de cajas donde encontré miles de cajas de Ciprofloxacina. Todo cuanto acontece dn Cuba es premeditado y bien calculado, el grupo de poder sabe de la corrupción galopante, pero es cómo el esposo de una prostituta que solo le importa manteberse cono cabeza de hogar a cualquier precio. Quién le diga que su esposa lo traiciona se convertirá en su enemigo, la diferencia con relación al régimen cubano que afemas de enemigo, te convierte en su víctima. ..

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s